sábado 26 de marzo de 2011

¡Cómo hemos cambiado!

Cabreado, llevo días cabreado. Lo de Libia es un auténtico mamarracho, no se sabe qué pasa, quién manda, cómo va a terminar la cosa. Y sobre todo si se va a parar la muerte de civiles y de gente inocente. Y si Gadafi al final va a salir victorioso con la vergüenza que ello representaría: Franco resucitado, como él mismo se ha identificado entrando en Madrid. En fin, por eso tenía el blog un poco abandonado estos dos días. Por otra parte cada día veo peor lo que hace nuestro Gobierno con relación a la crisis, cada vez que reciben los aplausos de Europa o del FMI tiemblo. Ahora con lo de las hipotecas se han puesto descaradamente de la parte de los banqueros y no de la pobre gente que se ha encontrado con que su hipoteca y lo que llevan pagado durante años ni si quiera les permite "regalar" su casa. Es demencial. Pobre Zapatero, o no tan pobre, porque digo yo que no vale siempre decir que son exigencias del guión para desnudarse de esta manera ante el capitalismo tan brutal que nos arrasa con sus formas y sus fondos. Cabreado, ya no sé ni a quién votar ni apoyar. Es tremendo. Me encuentro por la calle a la gente nuestra, la gente de izquierda, que echa peste de Zapatero, la misma gente que lo votó en un par de ocasiones. ¡Qué va a ser del voto de la izquierda! ¡Qué pena de país! ¿Qué vamos a hacer cuando llegue la derecha en Portugal, luego en España, luego en...? Vamos que hay razones para estar cabreado. Y yo que hice hasta una ensaladilla ZP en su momento,... ¡cómo hemos cambiado!



11 comentarios:

María del Mar dijo...

Totalmente de acuerdo, y si, se te nota cabreado, creo que más bien existe un cabreo colectivo.
Duro ehhh!, por la porción que me toca, muy duro cuñao.

Un beso gordo, esta entrada la has "bordao".

Marcos Lanza dijo...

Me hago las mismas preguntas,¿como deberemos actuar en una situación así?si no votamos o votamos en blanco,vamos a beneficiar a los que por mi parte nunca votaría,(estos harán lo peor que lo está haciendo Zapatero pues les a hecho la mitad de la labor)por lo yo que volveré a votar,no por “a” sino contra “a”,después de los recortes hechos solo queda recortar mas gasto sociales,pues es donde la derecha se cebaría,no puedo creer que como dicen,defenderían a las clases bajas ni a los mas necesitados.que acertemos los cabreados SUERTE¡¡¡¡ un abrazo

lacaraoculta dijo...

Puedes estar cabreado y con motivo, pero solo no estás, esa es la sensación colectiva. Una vez más la izquierda dándole vueltas al asunto, auto critica, critica directa y la derecha aprovechándose del contexto, del calendario, cuándo gobiernen -que lo harán- coincidirá con el cambio, pues sí ¿que nos está pasando? pero es bastante evidente, pienso

belijerez dijo...

Eso es lo malo don Paco, que todos quieren "mojar sopita" y así no podemos seguir.

Basta ya, de violencia estructural!!!!

Habrá que votar a la extrema izquierda, para que al menos se enteren de lo que queremos los empobrecidos.
Don Paco, sus amigos socialistas se han enriquecido a costa de nosotras y ya está bien. Los del PP sabiamos como son pero estos nos han engañado burdamente, y eso no podemos seguir permitiendolo.

Salud, pa los pobres que los ricos podrán pagarsela.

Ines_tables dijo...

Normal que estés cabreado, ¡Y quién no! Ahora no hay una representación de izquierdas. PSOE y PP se parecen cada vez más. Yo tampoco sé a quién votar, pero tengo claro a quiénes no darle mi voto.
Un saludo, Paco.

tomas rivero dijo...

Tu ensaladilla fue una premonición:
eso era y es Zapatero: una ensaladilla.

tomas rivero dijo...

Belijerez, me preocupa que te sientas engañada, ya Don Pablo Iglesias prefería "negociar" a pelear. ¿Desde cuándo el PSOE engañó a alguien? Siempre fue lo que fue: un extraordinario intermediario entre los trabajadores y la burguesía. Un tibio. Y los trabajadores cobardes y el capitalismo valiente lo prefieren. Antes, mucho antes que a la extrema izquierda a la que vas a votar. Yo siempre la voté. Si se presentó.

Lakacerola dijo...

Totalmente de acuerdo, yo voté en su día a Zp y ahora no sé a quien votar, IU tampoco me termina de convencer. Pero lo peor es que si no votamos le dejamos la puerta abierta al PP y eso es peor todavía.
Un saludo.

María dijo...

Es normal que las personas más afectadas por esta crisis (que con el paso del tiempo, se reconocerá que es global) le quieran echar la "culpa" a alguien para descargar su ira. Ese alguien es R.Zapatero.
Aún recuerdo el "váyase señor Gonzalez" del impresentable Aznar. Ahora la derechona lo está haciendo muy bien.
A ellos no les preocupa no tener programa, ni saber cómo gobernarán, lo único que les preocupa es agarrar un sillón desde donde mandar y listo.
Estoy leyendo esto y no salgo de mi asombro, eres al único al que le comento de política, porque no puedo con los fanatismos, sean del lado que sean...pero esa es otra historia.
Que tengas un buen día de cumpleaños de tu hijo y a celebrarlo por todo lo alto que 20 años es una edad muy bonita...todas lo son, creo.

Besos.

Sofía Serra Giráldez dijo...

Siempre nos sucede a igual, a la izquierda en este país, a los votantes de izquierda en general. Es absolutamente normal que el pensamiento más avanzado, en términos genrales, de una sociedad, cuando llega al poder se haga más conservador, no es inherencia al cargo ni nada de eso, es un mecanismo psicológico normal en una sociedad humana, pero lo que es indiscutible es que este momento, como tantos otros, parece que la cosa pasa de castaño oscuro, y me pregunto si no va a resultar que a fuerza de dejar pasar este hacerse conservador de una ideología, por, desde luego, su falta de coraje para permanecer o avanzar o tirar más aún del carro hacia posturas más progresistas (olvido de lo que se es) no tendrá la culpa de todo lo que hemos vivido tiempo atrás y que ahora se hace visible: ese tan típico todos los partidos son iguales, la izquierda y la derecha es lo mismo etc, etc, de esos lodos estas miserias.
Históricamente es necesaria una revolución de vez en cuando, sangre más o menos, es la única forma de romper la inercia, nacen solas, nadie tiene la culpa (por mucho culpable que a título concreto pueda haber), son SANAS históricas y mentalmente hablando, pero ahora no está el campo abonado para que se produzcan, sociedad del bienestar.
Yo me río de la crisis, casi hambre pasé cuando la mayoría se embarcaba en la compra de pisos, vacaciones en las otras orillas y nada más que un leve gritito por el famoso decretazo del tío del bigote. Voté al PSOE ilusionada allá un poquito antes del 82, cuando cumplí mis 18, voté una vez al PCE y cuando Anguita se cargó a lo poco que quedaba de la izquierda más izquierda no me quedó ya más remedio que seguir votando al PSOE.
O abstenerme.
Eso no es tibieza, es asunción de responsabilidad como ciudadana ( a mi como ciudadana el estado nada más que me da una carretera por la que poder circular, una constitución tibia, ésta sí, y unos hermosos derechos que como el individuo al que le toque velar por ellos el día que me los quiebren (que me los han quebrado en alguna ocasión) no se le ponga en la nariz ese día ejercer su deber, no valen para absolutamente nada). pero comprendo que tenemos mejores condiciones de convivencia que otros lugares del mundo, y no apuesto por mantenerlas, sino por ampliarlas.
Cada abstención de un votante de izquierda es un voto para la derecha, (motivos he tenido para abstenerme una vez tras otra). Porque sí, porque por ley y por idiosincrasia de este país es así.
La única revolución posible que veo es la del voto nulo en masa por parte de todos los votantes de izquierda, pero ¡quien va ser capaz de llevar eso a cabo? (sin partido ni banca que respalde la publicidad)
Siempre lo he dicho...a ver si resucita ya la LCR.
Mi hijo hace pocos meses que ha cumplido 18 años y el pobre mío, estudiante de derecho, concienciado, ahí está, una ilusión casi quebrada por no tener una oferta a la que poder votar en conciencia...la verdad es que aunque sólo sea ya por sentimiento maternal me entran ganas de coger LAS ARMAS.

Felicidades por tu blog, Paco, me gusta mucho.
Un saludo

Sofía Serra Giráldez dijo...

He estado dandole vueltas alo que dice Tomás sobre la tibieza a la hora de votar al Psoe. creo que tiene razón, en su momento pudo no parecernos a algunos, tal vez como hijos de un momento, esa transición, muy concienciados con ella porque nos cogió en plena adolescencia...pero ahora...ahora la verdad es que sí siento de tibios seguir votándolos por responsabilidad ciudadana. Al menos en mi caso me siento ser humano, no ciudadana de nada.
Particularmente, como persona de esa generación, me siento traicionada como hija de unos que apoyaron unos valores (léase muchos intelectuales, cantautores, en fin personas que suelen motivar) y que hoy se les aprecia el corazón completamente envejecido. De ellos bebimos y ahora nos amargan el agua.
Y no quiero renunciar a mis ideales, ni puedo, ni me dejo.
Disculpa por la doble intervención, Paco, la justifico porque ya que me ha sobrevenido la reflexión, se la debía a Tomás, puesto que aludí a sus palabras.
Un saludo y gracias por tu comprensión