| Luna y Pablo cerca de casa. |
Hace un año "recogimos" de la calle una perrita bodeguera, bueno la recogió en verdad mi cuñada María del Mar, pero ello nos la pasó para que la cuidáramos. Yo nunca había tenido animal en casa, bueno si descontamos del gremio a las personas humanas. Es broma. La verdad es que no sabía de qué iba eso de tener un animal doméstico viviendo con una familia como la nuestra, con hijos, mucho trabajo, e incluso abuelo. Ahora me parece que fue fantástica la idea y que el empuje con el que apoyaron la idea tanto mi mujer como mi hija fue decisivo para relajarme y decir sí a otro más de sus antojos. Pero esta vez no fue solo un antojo cumplido fue una ilusión especial. Realmente los perros, los gatos, nuestra perrita Luna, en concreto, son una alegría. Ella es la primera que corre a saludarte cuando llegas del trabajo, prefiere cualquier gesto de cariño, una caricia, antes que el mejor de los jamones, que por cierto le encanta eso de picotear de lo que le damos, solo le falta probar el vino. Llevo unos días en casa con lumbalgia severa y ella no se despega de mí, me sigue a todos lados y siempre muy orgullosa y muy tiesa. En fin. Que le tenía pendiente este post en el blog, todo no iba ser hablar de Política, de socialismo, de guerras o de injusticia. Hoy es la guerra de las pequeñas cosas, de la felicidad, del cariño, de estar bien, algo tan difícil tantas veces. Gracias Lunita.
10 comentarios:
¡Enhorabuena a vosotros por el disfrute y a Lunita por caer en una familia como la vuestra!
Llevas razón, no todo va a ser politiquear. Los animales domésticos son agradecidos, fieles y amorosos.
Disfrutadla.
Salud y República
"En fin. Que le tenía pendiente este post en el blog, todo no iba ser hablar de Política, de socialismo, de guerras o de injusticia. Hoy es la guerra de las pequeñas cosas, de la felicidad, del cariño, de estar bien, algo tan difícil tantas veces. Gracias Lunita."
En una palabra que con tu perra Luna podríamos prescindir de la política, del socialismo, de las injusticias y de las guerras...y estaríamos bien. Pues ya está. Esta era la solución. La teníamos delante de las narices. Que por cierto, dicho así seguido, parecieran sinónimos unos de otros.
En fin que tienes una perra panacea, o una perra lampara de Aladino.
Perra vida. Nos hacemos viejos.
Un beso gordo gordo de su tita, Luna es algo más que una perrita, vamos que se cumple "sólo le falta hablar". Enhorabuena por vuestra (mía) felicidad.
A lo mejor Tomás si la gente quisiera a sus animales domésticos, sería más humana y menos animal. Igual habría menos guerras y más solidaridad. Te veo sarcástico....
algún día pondré un perro amigo en mi vida, un saludo y felicidades.
Efectivamente. Sarcástico y mucho. Estoy harto de esa apología general dedicada a los pobres animales que no han echo nada por cierto para merecer esto, por parte de unos hombres y mujeres que huyen de ellos mismos y se refugian en mascotas, las cuales han arrancado de su habitat, teniendo en cuenta que también nosotros lo hemos sido. Sólo que nuestro egoísmo hace que nos las traigamos con nosotros a la puta ciudad.
El efecto por tanto de estas personas, es el contrario: terminan queriendo más a sus animales domésticos que a la raza human. Y hasta inventan refranes, como ese dicho estúpido: "Cuanto más conozco a los hombres más quiero a mi perro". Yo no, yo quiero cada día más a mis congéneres y piso mierdas de chucho a mansalva. Estamos cagados de miedo, amigo. Y solos. Se ama a los pobres animales, sacados de su contexto, para volcar en ellos ciertas frustraciones, que nos atormentan. La mayoría de perros y gatos y otros bichos están tan mal educados como sus dueños. Terminaremos amando a las moscas y haciendo amistad con rebaños de cucarachas.
Y como las mayorías son odiosas y nos miden a todos por el mismo rasero que a ellos los iguala,incluidas, como no, las afirmaciones de uno: debo de decir que he tenido perros durante la mitad de mi vida.Una parte en el campo, la otra en la ciudad. Y esta ultima experiencia fue suficientemente enriquecedora para ver como sufren los pobres animales en un medio urbano de asco. Sobran los detalles. Y las enfermedades que padecen, que antes nunca tuvieron, de haber seguido en un medio más humano.
Pues Tomás (o como te llames), yo de momento mis frustraciones no las descargo en los animales, eso sí, las comparto con las personas que quiero que son muchas. Es verdad que hay personas que están muy solas, que encuentran en un animal doméstico una compañía que es muy valiosa, especialmente en la gente mayor.
Por cierto, a las moscas Antonio Machado les dedicó un precioso poema. Queda pendiente la oda a las cucarachas.
¿Dudas de mi nombre y de mis apellidos por alguna estrategia especial de desmoralización, o técnica del despiste?
No entiendo que también quieras mi DNI.
Las moscas de Don Antonio están en su contexto. No son esclavas de nadie.
Efectivamente a la gente mayor, les compramos un perro. O mejor: les hacemos una residencia....y si gana las elecciones el partido ecologista....les compramos un perro.
El socialismo es la hostia, da para todos: nadie sabe como se usa.
Tomás (o como te llames, repito):
- no te he pedido el DNI
- no le he comprado ningún perro a ninguna persona mayor
¿Qué quieres decir? igual soy muy torpe con eso de mezclar socialismo, perros, y moscas, pero es que no te entiendo. Doy por concluído algo que era un simple elogio a un animal doméstico.
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