lunes, 10 de enero de 2011

Como decíamos ayer...

Fray Luis de León en la Universidad de Salamanca
“Decíamos ayer...” tal como aquella frase que pronuncio Fray Luis de León, y que dijo a sus estudiantes tras permanecer algunos años en la cárcel. He estado por esas tierras unos días de vacaciones (Salamanca, León, Zamora y la Sierra de Francia). Pero hoy vuelvo a las clases, soy un afortunado por el trabajo que llevo a cabo, no me cabe ninguna duda. Además tengo trabajo, bien escaso hoy día en la España que vivimos. Me gusta la docencia y me gusta el contacto con los alumnos. Además, retomo el blog, después de casi dos semanas de inactividad. Vuelvo a pasar por la fase de si vale para algo escribir en el medio, si tiene repercusión lo que uno dice aquí. Pero sigo. No cabe duda que son tiempos difíciles para la libertad, para la discrepancia, para la propia democracia. Mandan aquellos que no votamos, los bancos, las multinacionales,... Todas las encuestan dan por sentado que el PSOE perderá gran parte de su poder municipal y regional y que luego vendrá el "tio del puro" a la toma de la Moncloa. Mientras, sigue en su sofá esperando cómo todo ocurre sin hacer nada, ya el Gobierno se encarga de facilitarle su paseillo. Zapatero parece empeñado en darnos por todos lados a los que queremos votarle, parece como si quisiera quemar las naves con él, inmolarse en un sálvase quien pueda con el tema de subirnos la edad de jubilación, reducirnos el sueldo, bajar las pensiones, abaratar los despidos, empeorar las condiciones laborales,... No entiendo realmente a este PSOE, donde no existe discrepancia, donde nadie dice lo que todo el mundo dice por los pasillos, por los bares. Hay un montón de "carguitos" que se limitan a cuidar de su culo sin importarle lo que se les viene encima. Militantes que utilizan el partido como mera ocupación laboral, sin ningún tipo de ideología. Y no entiendo cómo la corriente más izquierdista no se lanza a recuperar las señas de Pablo Iglesias o Julián Besteiros. ¿Qué queda del espíritu de rebeldía de Zapatero al principio de su primera legislatura? ¿Hay tiempo para rectificar? Quizás cuando llegue la derecha pura y dura, con etiqueta y denominación de origen, al menos tendremos claro quién es el enemigo y como decíamos ayer, la calle tendrá que retomar su pulso. Nos queda mucho 2011 por delante. Buenos días, buen lunes.

6 comentarios:

Eastriver dijo...

No conozco esa parte de Castilla la Vieja... y la verdad es que me gustaría. De lo otro, casi mejor no hablar. Pero sí, siempre tiene sentido ser libre y expresarse, estoy seguro.

Nicolás dijo...

Nada, no queda nada.

Nicolás dijo...

Nada, no queda nada.

VICTOR CASTELLANOS dijo...

DESPUES DE GOZAR DE LAS MIELES DEL PODER, Y DEL BENEFICIO ECONOMICO, AQUELLOS QUE NO HAN SIDO REALMENTE PREPARADOS, EN LA IZQUIERDA, Y A VER SUFRIDO LAS DISCRIMACIONES SOCIALES, DE INCORFORMISMOS, PARA LA FALTA DE OPORTUNIDADES REALES, DE PROGRESO, NO PUEDO DECIR QUE SON FORMADOS EN IZQUIERDA SOCIALISTA

Rodiseño dijo...

La Social democracia es un concepto tan ambiguo, que igual puede tirar para un lado que para otro. Cuando un plan de gobierno tiene esas características de ser tan amplio, es porque solo es aplicable a eso: un plan de gobierno que aspire a integrar todas las tendencias en un fin común que es la gobernanza de un país multicultural y multi-ideológico. Pero nos olvidamos de que la ideología que soporta nuestra lucha por un mundo desprovisto de explotación humana, un modelo de producción sostenible, la igualdad entre todos los seres humanos y otros objetivos filantrópicos que no quiero relatar, no deben dejarse a la suerte de un equipo de técnicos inspirados en conseguir un objetivo, ya bastante duro, la armonía de las instituciones, sino que debe ser una tarea constante de verdadera revolución en frio, de militancia, de la acción informativa y de captación constante, de sindicalismo activo, buscador de oportunidades, generador de propuestas, vigilante defensor del mundo obrero y de los derechos humanos. Y eso es, a mi entender, lo que ha generado este incomprensible abandono del apoyo a la izquierda, abandonar la lucha constante, dejarnos llevar por puestos cómodos y por el consumo absurdo y delirante
Créenme, si el partido es capaz de vertebrarse lo suficiente para cumplir los objetivos de gobierno y los objetivos socialistas estará cumpliendo con su fundamento; si no, habrá que borrar las iniciales de Socialista y Obrero de las siglas porque es una estafa.

belijerez dijo...

Me alegro de su fortuna. Aunque los "desafortunados" en España siguen en aumento. Y digo yo que más que desafortunados son empobrecidas victimas de la falta de coherencia polítca, entre otras razones.

saludos.