viernes, 13 de agosto de 2010

Nuestra Memoria Histórica: Nikopol (Ucrania)


Mucho se ha escrito sobre la llamada Memoria Histórica, con grandes palabras, grandes gestos, pero a veces uno tiene que hacer los gestos desde lo doméstico, lo de su casa, la Memoria de su familia. Eso hemos hecho en un viaje que acabamos ayer, de diez días por la Ucrania profunda para buscar la tumba de mi abuelo Manuel. Para mi padre con 80 años era conocer, al menos, el lugar donde estaba enterrado, después que desde el año 1936, con cinco años, lo viera partir de aquel "Cabo San Agustín" rumbo a Buenos Aires (luego a Odessa). La Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial, la retención por parte de Stalin, y la nueva familia, le dejó como los viejos barcos varado en el extenso mar de la Unión Soviética, atrapado entre el destino, la intolerancia de los poderosos y el dolor de morirse sin poder volver a España. Allá por Abril empezamos a fraguar un viaje que se ha convertido en casi una aventura, vuelos cancelados, vuelos retrasados, corriendo por el aeropuerto de Niza, maleta perdida, carreteras en un estado lamentable, trenes litera durante toda la noche,... pero unos familiares que allí nos han hecho sentirnos como en nuestra casa, bueno, mejor, porque el cariño, la comida ucraniana, el vodka y la cerveza (pibo) han aliviado los más de cuarenta grados de un país que siempre se asocia al frío. Hemos estado no sólo en Nikopol, donde vivió mi abuelo, sino también en Dnipropetrovsk y finalmente, ya en plan turistas, en Kiev, ciudades de las que prometo ir hablando en mi Cuaderno de Viaje. Y el verano sigue, ahora unos días en Cádiz que la playita está estupenda. Salud.

p.d. Esta semana he tenido el blog un poco "abandonado" pero a partir de hoy os dejaré más cositas del viaje.

4 comentarios:

Montse dijo...

Nosotros estamos en la Toscana, y casualmente también hemos hablado de nuestra memoria histórica y también tengo pensado hacer algún post al respecto cuando llegue. Creo que casi todo lo que se ha hecho de la Memoria Histórica es demasiado políticamente correcto, lo que hace falta es hablar mucho de las pequeñas memorias históricas de las que se guardó silencio obligatoriamente durante mucho tiempo y es necesario hablar incluso desde el punto de vista de psicológico.

Un abrazo, Montse

http://montsepedroche.wordpress.com

TATIANA SANCHEZ SIERRA dijo...

Estoy ansiosa de que nos cuentes ese personal, magnifico e inolvidable viaje, donde estoy segura que habreis enmarcado esta aventura con vuestro cariño e ilusion de demostrar que este mundo es mas pequeño de lo que parece, y la importancia de las raíces familiares.

Blog de Carlos Braverman dijo...

Adelante Paco, nos alegramos hayas realizado el viaje. Recibe nuestro saludo y esperamos sea relevante para consolidar tu propia memoria en el devenir de las generaciones familiares.
Estas decisiones contibuyen a afianzar identidades personales
Carlos y Graciela Braverman

Sonia Gluten Free dijo...

Es evidente que las secuelas psicologicas estan ahi.
Mi madre murio sin conocer el paredero de su padre, o sea "mi abuelo"....
un abrazo
sonia