
La película Mar Adentro nos llenó de rabia ante un hecho dramático, la elección personal a una muerte digna. Nadie quiere morirse, pero mucho menos morirse en un sufrimiento prolongado y sin posibilidades de mejorar. La Iglesia católica siempre se ha opuesto, pero afortunadamente hoy, el Parlamento Andaluz, ha aprobado la primera Ley Autonómica de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte, que regula la limitación del esfuerzo terapéutico (la retirada o no inicio de un tratamiento para un paciente sin posibilidad de recuperación), prohíbe el ensañamiento terapéutico (prolongar de manera "inútil" la vida) y permite a los pacientes rechazar un tratamiento que prolongue su vida de manera artificial. Además, da cobertura a la sedación paliativa para aliviar el sufrimiento de los enfermos aunque ello pueda "acortar su vida". Los andaluces seremos los primeros en España en poder declarar nuestra voluntad vital anticipada, que deberá respetarse tal y como se establece en el Estatuto de Autonomía. Enhorabuena por ello al Gobierno de Andalucía.
4 comentarios:
Pues sí, es todo un avance. Y produce envidia sana.
Saludos,
Me parece un avance importante, hace tiempo vi una pelicula de serie "B" basada en un hecho real, en la que un hombre tetrapléjico luchaba con los tribunales Estadounidenses para poder poner fin a su vida, cuando tras muchos avatares consiguió el permiso para hacerlo, declinó el derecho, porque lo que el ansiaba es la posibilidad de decidirlo por si mismo, una vez que tuvo ese derecho, decidió no utilizarlo.
Hola es muy loco como llegue a tu blog!
Fue blogs, de blogs,de blogs!
y oh! casualidad me encuentro con que sos marino mercante.
Mi hermano estudia eso aca en Argentina se gradua el próximo año! Esta muy contento y feliz con la carrera,le apasiona!
Perdon que mi comentario no tenga nada que ver con la Pelicula,pero me sorprendio.
Te mando un gran abrazo desde Argentina.
Algo de lo que alegrarnos! Y algo por lo que sentirnos orgullosos!
Qué bueno, oye. A ver si sigue la racha, ¿no?
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