Ocurre normalmente, y en esto podíamos hacer autocrítica todos, que entramos en los grandes debates filosóficos sobre el futuro del país, del propio "Sistema", pero dejamos la casa sin barrer, no nos ocupamos de muchas averías, muchos desconchones en la pared, que serían factible de reparar con un simple acuerdo entre todos, más allá de la guerra partidaria. Hoy precisamente se ha comenzado, eso dicen, a poner en marcha la, por fin, informatización de la Justicia en España. Les deseo que nunca caigan en sus garras pero sepan que hoy día cualquier proceso, que en otras partes, incluso de la Administración, estaría informatizado, en la Justicia llenan legajos y legajos, como en los tiempos de los funcionarios con manguitos y pluma. Esta reforma para nada tiene que ver con la derecha ni con la izquierda, tiene que ver con la eficiencia de lo público, y la Justicia es fundamental, es un derecho, y sólo cuando te toca te enteras realmente del estado tan lamentable en el que se encuentra. Igual ocurre con la enseñanza, cada gobierno pone en marcha, con "su" sigla correspondiente, un nuevo ordenamiento de las escuelas e institutos. No se puede llegar a un consenso para de una vez, definir claramente un Pacto por la Educación, así con mayúsculas, sin medallas, sin damnificados, sin aristas, sin tonterías, con eficacia y eficiencia. Creo que el ministro Gabilondo, como antiguo Rector, puede despolitizar algo que, en efecto, entra dentro de este capítulo de Tareas domésticas, tan importante para el devenir de nuestro país. Y suma y sigue: la eficacia fiscal. De todos es sabido que existe una especie de sentir asumido que aquí sólo pagan los que están cogidos por una nómina, cuando debiera existir una Agencia Fiscal mucho más operativa y mucho más efectiva con los que más tienen, que generalmente son los que más esconden porque tienen profesionales destinados a ello. Que Hacienda seamos todos está bien si es así, y esto tampoco creo que sea de derechas ni de izquierdas, sino de buen país. Como dice Jordi Sevilla en su blog: hace falta amplios acuerdos políticos impulsados por estadistas que piensen más en las próximas generaciones que en las próximas elecciones. Y yo añadiría muchas más reformas del Estado como la descentralización final de un Estado definitivamente Federal, la comarcalización de la administración local, la desaparición de órganos de la Administración obsoletos y duplicados como las Diputaciones Provinciales, la reforma de la Ley electoral, las circunscripciones electorales, las listas abiertas, la intensificación democrática de los partidos políticos y la transparencia en su financiación. Este país necesita de esa política común en muchas cosas, pero para eso los protagonismos sobran y los políticos debieran ser estadistas, grandes estadistas cuando están en el Gobierno y grandes estadistas cuando están en la oposición. Bueno seguiré barriendo la casa,... era un sueño.

1 comentarios:
Hace poco escribí una especie de Manifiesto exigiendo a nuestros poderes públicos un Pacto de Estado por la Educación.
Adjunto enlace por si los lectores de "... desde Cádiz" quieren asomarse a leerlo.
http://ciudadanogaditano.wordpress.com/2009/10/14/pacto-de-estado-por-la-educacion/
Saludos.
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