
El 4 de junio de 2009 el ejército israelí destruyó las casas de 18 familias en Ras al-Ahmar, una aldea palestina del valle del Jordán. Los soldados también les confiscaron el depósito de agua, así como el tractor y el camión que utilizaban para llevar agua a la población. Más de 130 personas, muchos niños y niñas, se quedaron sin un techo ni suministro de agua en la época más calurosa del año.Desde hace más de cuatro décadas de ocupación, Israel niega a la población palestina el derecho al agua al ejercer el control total de los recursos hídricos comunes y aplicar duras restricciones y políticas discriminatorias. La escasez crónica de agua afecta a aspectos cruciales de la vida de la población palestina, como la higiene, las actividades agrícolas e industriales y la ganadería. Israel consume más del 80% del agua del acuífero de la montaña de Cisjordania, frente al 20 % de la población palestina. El consumo diario de agua palestino apenas alcanza los 70 litros por persona (la OMS recomienda un mínimo de 100 litros), frente al consumo israelí de más de 300 litros al día. Entre 180.000 y 200.000 personas de comunidades rurales palestinas no tienen acceso a agua corriente, a pesar de lo cual el ejército israelí les impide incluso recoger el agua de lluvia. Los alrededor de 450.000 colonos disfrutan de tanta o más agua que los 2,3 millones de palestinos. Los colonos israelíes tienen cultivos de riego intensivo, jardines y piscinas. En la Franja de Gaza, alrededor del 90% del agua de su único recurso hídrico, el acuífero costero, está contaminada pero Israel no permite llevar agua de Cisjordania a Gaza.Israel debe poner fin a sus políticas discriminatorias, levantar de inmediato todas las restricciones que impone al acceso de los palestinos al agua y permitir a la población palestina hacer uso de la parte de los recursos hídricos comunes que les corresponde.Exige al gobierno israelí un cambio de política. Firma aquí en la web de Amnistía Internacional.
4 comentarios:
D. Paco, iba a hacer esta tarde una entrada con esta información, me parece bien que haya sido usted quien lo toca. Es un tema vital. La opresión del Israel sobre Palestina es tal que ser recrea limitándola lo más valioso: el agua, mientras ellos pueden dejar el grifo abierto.
Su crueldad no tiene límites y es propio de un serio estudio psiquiátrico. (Hablo de las autoridades de Israel, que conozco algún israelí que padece a su gobierno y está en contra de estas medidas).
Salud y República
A parte de la bestialidad e inhumanidad de este hecho, no me cabe en la cabeza cómo un colono israelí puede regar su jardín o bañarse en la piscina mientras al lado hay gente que no tiene ni gota de agua.
Vaya, hoy coincidimos en lo publicado. No es para menos. Son hechos gravísimos.
Es increíble que este conflicto continúe, no es posible que se comenta tanta barbarie y tan impunemente, alguna vez alguien tiene q poner cartas en el asunto y apostar por el dialogo, intentan no responder con mas violencia a la violencia y sentarse de cabeza a poner fin a estos conflictos sin sentido..., algún día Palestina tendrá su estado y algún día se terminará la violencia.., esperemos que sea así, saludos.
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