
Me decía un amigo, Catedrático de la Univesidad de Las Palmas, especialista en análisis de coste-beneficio, que es difícil evaluar lo que una persona sería capaz de pagar por una determinada infraestructura si él la tuviera que pagar, porque normalmente la gente dice que sí, que le interesa mucho tal o cuál cosa, porque en realidad no la va a pagar directamente. En los temas ambientalistas ocurre aún más, seríamos capaces de pagar lo que fuera porque no mataran a las focas, porque nuestras playas estuvieran límpias, pero al final cuando te tocan el bolsillo te lo piensas dos veces. Sí, pero a mí no.
Eso ocurre muy a menudo con la pesca en España. El otro día se debatió poner freno a la reducción de “una especie” que en los últimos cinco años se ha reducido hasta en un 74% y en la que Japón presiona con su poderoso lobby para que se siga pescando. Los informes científicos internacionales, además, indican que un 60% de esa caída se ha producido en los últimos diez años. Y para colmo los últimos datos globales que se tienen indican que la pesca de “esa especie” se ha triplicado. Ante esto, ¿qué diría usted por la calle al micrófono de una encuesta? –Que protejan la especie, pobrecitos los pececitos. Sacaría su vena ecologista y votaría que se tomaran medidas. Pero se me olvidaba dar un dato, estábamos hablando de “una especie” cercana, el atún rojo, del que se pesca en nuestras costas. Ah, claro… Entonces las cosas cambian. Sí, pero a mí nó.
Por ello no se escandalicen porque España y otros cinco países de la UE hayan frenado la propuesta de la Comisión Europea de prohibir el comercio internacional de la especie. Algunos estudios científicos alertan del colapso de la especie en 2012, pero bueno ya lo resolveremos ¿no?
Artículo que publiqué ayer en DIARIO DE CÁDIZ.
8 comentarios:
Cuanta razón tienes!
No conocía la precariedad del atún, yo, que soy consumidor habitual.
Pero creo que con un buen método, es decir, hablando de porcentajes sobre los sueldos o algo así, si habríamos muchas personas dispuestas a pagar la recuperación medioambiental.
Es una cuestión de numeros no de generalidades.
Un saludo.
Salud y República!!
Nexus.
con nuestros impuestos ya pagamos para la limpieza de las playas, la protección de las especies en peligro de extinción y la defensa del medio ambiente. Otra cosa es que después ellos se lo gasten en trajes.
El problema del atún rojo (imagino que es al que te refieres) es el tremendo auge que ha experimentado la cocina japonesa en todo el mundo. Y en todas las nuevas cocinas de fusión. Que lo incorporan en sus platos y recetas. Y es que "el condenao" está rico, rico.
que conste que a mi me gusta, me encanta una ventresca de atún a la plancha vuelta y vuelta,... pero el post trata de poner el énfasis en el "que conserven otros"... y la cierta hipocresía en muchos temas ecologistas.
El otro día ví un reportaje en un canal temático sobre la sostenibilidad de la pesca.
Había un japonés que era pescatero, o sea tenía una pescadería en Tokio. Por la noche se convertía en rockero y cantaba con su grupo unas canciones cuyas letras hacía referencia al pescado y en concreto al atún. Todo lo hacía como lo hacen los japoneses, con todo el ritual, incluso descuatizaba un atún en el escenario para enseñar a los jóvenes la cultura del atún ya que decía que se estaba perdiendo entre los jóvnes.
Pues bien, el atún rojo, el de almadraba, cobra una importancia muy parecida en mí. Mi familia, desde cuatro generaciones que yo sepa se ha dedicado al atún.Yo no.
Sigo el team de cerca, el cupo que otorgó por la UE de pesca de las cuatro almadrabas de la provincia de Cádiz, creo recordar, fue de unas 4.000 toneladas. Cupo que se consiguió antes de que finalizara la temporada concretamente a ninales de Abril en coincidencia con la semana del atún de Barbate.
Si mal no recuerdo, en cuanto al número de capturas, este año se alcanzó antes que ningún otro y en plena temporada el cupo.
No se cuales son los sistemas que evalúan la población de esta especie. Pero si la prohibición de exportar, creo entender que esa es la cuestión, ayuda a sostener la cultura del atún de almadraba, y no tanta cultura porque también hay puestos de trabajo en liza, me parece bien.
Siempre me pareció algo muy ajeno los barcos frigoríficos japoneses pegados a la almadraba y los precios del atún fresco a 18 euros el kilo y si hablamos de la barriga a 36, tal como lo hemos venido pagando.
Pensando, pensando, no estoy muy seguro de las 4.000 toneladas, creo que se cogieron 4.000 atunes y muchísimas menos toneladas.
Eso no quita nada, lo que quiero decir es que la demanda desmesurada y el libre mercado en torno al atún y otras especies en riesgo de desaparición es el que esta haciendo que donde se comía atún y boletos edulis ya no se coman, entre otras cosas, por que otros están dispuestos a pagar oro molido y a los que controlan los medios de captura y producción les importa un comino otras cuestiones al margen del dinero que pueden sacar de una actividad.
El problema radica en que siempre pagan más lo que menos tienen porque son los menos beneficiadoS de todo. Esta reflexión puede ser muy generalista pero es que los que controlan la economía (los poderosos económicamente)son los que acaban decidiendo. Los que tienen que comer según sus posibilidades económicas son siempre CONSERVACIONISTAS DE SU PROPIA VIDA, CLARO, Y DE LA DE LOS SUYOS.
Una pena, es tan chocante todo esto, pero es verdad. Existen demasiados intereses creados. Los que nos oponemos, los que queremos defender a las especies animales y vegetales en peligro de extinción, estamos muy desparramados y así perdemos fuerza, no estamos bien organizados. No alcanzan nuestras buenas intenciones, los malos van ganando... y al final, perderemos todos.
Saludos.
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