jueves, 3 de septiembre de 2009

¡Marx sigue vivo...! (al menos en el Soho)


He encontrado en YouTube este vídeo del actor Fenton Wilkinson interpretando a Marx en la obra del historiador y politólogo Howard Zinn, "Marx en el Soho". Escuchen y comprueben lo actual que sigue siendo el marxismo desde un punto de vista dinámico. El marxista, y esto es mi personal opinión, no es un monje que cree en El Capital como en la Biblia; el marxista actual, que creo existe y debe existir en la conciencia de los militantes de los partidos de izquierda, reniega del dominio estalinista y de la herencia fracasada de la Historia en la hoy extinta Unión Soviética, pero cree que existe una alternativa al capitalismo diferente y que por tanto no se trata solo de reformar el sistema, sino de construir una alternativa global al sistema que hoy genera paro, pobreza, desigualdad y despilfarro ecológico.

4 comentarios:

Gracchus Babeuf dijo...

Emocionante, y movilizador. Pero algunos nos estamos volviendo viejos y cansados. Da gusto ver al amigo Carlos con tanta energía.

D.A-G dijo...

Zinn es un grande. Por cierto, por si le interesa a alguien, Marx en el Soho está publicada en castellano por la editorial Hiru.

Ojalá se animase algún grupo de teatro de por acá a hacer una representación.

Miguel Alvarez dijo...

No lo puedo evitar. Me entristece ver el alegato. Durante mucho tiempo pensé que algo tan evidente era fácilmente entendible por parte de todos los oprimidos.

La realidad, cruda como pocas, nos muestra que es precisamente en el conjunto de los oprimidos donde se sutenta y expande con voracidad el capitalismo mas descarnado.

Cuando el capitalismo y el sistema se tambalea acudimos todos a sostenerlo presos del miedo. Preferimos lo malo conocido a la exploración de nuevas vías.

Me temo que hay algo en nuestro interior que nos impulsa a seguir cerca de ese sol aunque nos esté achicharrando.

¿Quién conocía mejor la naturaleza humana, Karl Marx o Adam Smith?

Miguel Alvarez

Rodiseño dijo...

¿Viejo yo? Tengo más de medio siglo y lo único que me para para hablar en las plazas es que tartamudeo, porque mis ideas son tan actuales como lo fueron en los años 60.
!La imaginación al poder¡