martes, 15 de septiembre de 2009

It´s a free World...

Tenía pendiente una de las pocas películas del septuagenario Ken Loach que me quedaba por ver. Él es, sin duda, uno de mis directores favoritos por razones políticas y por el cine que hace. "En un Mundo libre" fue realizada hacía un par de años pero se me había escapado de verla y ayer la vimos por la noche en casa. Como siempre Ken Loach hace un cine social que levanta los puños y eriza la piel. No hay una mejor crítica al mundo laboral en el sistema capitalista, la destrucción de la estabilidad social, el empleo del trabajo como elemento de compra y venta, la práctica esclavitud de los trabajadores sin papeles de la Europa del Este en países como el nuestro, el papel de las empresas de trabajo temporal,... todo desde un enfoque muy particular.
Y termino con una frase que pronunció Ken Loach en su presentación: "La inmigración es un tema importantísimo para todos. La sociedad de la Europa Occidental ha cambiado, miles de personas se ven obligadas a abandonar su país y sus familias y se convierten en el centro de nuestra estructura económica al ser una mano de obra barata. La hipocresía es que son la base de nuestra economía y la derecha quiere expulsarlos por el simple hecho de ser extranjeros. Además, no tienen los mismos derechos que el resto de los trabajadores. Esta es un lucha importante en la que todos debemos participar". Basta decir que si no la has visto te la recomiendo.

Hay una crónica de la película muy buena en BlogDeCine y en Wikipedia.

1 comentarios:

D.A-G dijo...

Bueno, Ken Loach, qué decir. Tengo una anécdota personal que denota el auténtico carácter revolucionario del director inglés. Es algo así como que en el estreno de ésta película en un país del antiguo bloque soviético, una persona cercana a mi se acerca al director a agradecerle haberse preocupado por la temática de la migración y la explotación laboral. El inglés le da las gracias... y un dvd pirata con la película para que la utilice en sus círculos de actuación y militancia.

Ojalá hubiera más como él. Grande Ken