Reconozco que llevo unos días un tanto desconcertado, quizás debiera ser la vuelta a la Facultad, la rutina de las tareas domésticas,... pero qué va, me parece que ese no es el diagnóstico. Más bien son las cosas que pasan, que en el fondo tienen poco que ver directamente con tu vida, pero que te hacen ver las cosas con el terrible vértigo de la indiferencia ¡qué horror! Te enfrentas a la solución de pasar de todo porque al final parece que no es tan bueno eso de pensar en lo que va más allá de tu calle o de tu trabajo. Sí, les hablo de la Política pero en general, en mayúsculas. Me hastía, me cansa,... Siempre me ha apasionado pero parece que ahora estoy hecho un lío. Lo decía ayer con el tema de la crisis, hoy con el debate del Congreso en el que nadie se plantea los temas de una forma más o menos científica, racional. Igual nadie sabe de casi nada, por eso no se pueden ir del rollo político profesional, en fin... Que todo se basa en buscar frases ocurrentes, sin contenido, sin ningún objetivo más allá del aplauso fácil del seguidor fiel. Jordi Sevilla, ya como "ex", decía el otro día en su blog aquello de que "cada vez más la política se hace desde la movilización de los sentimientos y no desde la articulación de la razón". No me vale el dar el voto o mi militancia a mi partido porque los otros sean peores, ¡qué pena! Quiero salir a ganar, no me vale el empate. Quiero que se hagan políticas de izquierdas, y es posible e ilusionante. Ayer el diputado Pérez Tapias explicaba de forma clara qué es la Economía Sostenible, pero hace falta como él decía que dicha ley sea coherente, tenga credibilidad y se difunda y aplique, acompañada de una buena política de comunicación, de lo contrario seguiremos capeando el temporal, dejándonos llevar sin poner el rumbo a donde debe enfilar su economía un partido socialista: a babor.

4 comentarios:
Me siento muy identificada con tus palabras. El empuje de la ilusion y la lucha por avanzar en la linea progresista, mezclado con el desajuste pragmatico y las incoherencias, hace que te diga que también estoy hecha un lío. Se enturbian los planes de acción, nos bombardean con confusiones desde la oposición, y encima, se pisan las competencias institucionales y orgánicas. Es lógica la apatía generalizada hacia el poder político, lo que conlleva a una evidente menor participación social y en las urnas. Además, para entender los procesos en política hay que tener las claves que muchas personas no manejan (no manejamos), con lo cual, el nivel de entendimiento va en disminución.
Un buen orador, u oradora, es quien explica algo muy complejo con palabras sencillas, sin repetir ideas y atendiendo en todo momento a la demanda ciudadana, bajo las siglas y la ideología de un partido. Sin estas premisas, mal vamos. La política es un arte, se trabaja a diario, se siente, se respira, pero para ello hay que tener talento; sin embargo, ni se potencia lo suficiente, y el que sí, no lo vemos ultimamente.
Coincido con tu escrito y con la opinión de Tatiana y me hago una pregunta: ¿también tendrán en la derecha estos problemas de conciencia?
¿No te aclara, Paco? ¿Y quién se puede aclarar si es que abre los ojos?
Mientras se " vote en contra de..." y no desde " la razón" . Mientras la ciudadanía no sea la protagonista. Mientras la democracia se confunda con la partitocracia. Mientras.....muchos de nosotros nos identificaremos con tus palabras... Caí en tu blog de rebote....Un saludo desde Asturias. Miguel Bernardo.
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