El Grupo PRISA comenzó cuando Jesús de Polanco funda la editorial Santillana en 1958, luego vendría el diario El País, la Cadena Ser, Canal+… A día de hoy, PRISA es el primer grupo de medios de comunicación en los mercados de habla española y portuguesa, es además un líder en educación, información y entretenimiento. Está presente en 22 países, llega a más de 43 millones de usuarios a través de sus "marcas".
Trás la polémica entre este grupo editorial y el Partido Socialista he dejado pasar unos día antes de hablar, a veces conviene serenarse y ver las cosas en frío. Y sigo pensando, pase lo que pase, que el periódico EL PAÍS sigue siendo uno de los periódicos de más calidad del mercado e históricamente un elemento importante para entender la Historia de España en los últimos años. De siempre la derecha ha acusado a EL PAÍS de ser "el BOE de los gobiernos socialistas", primero con Felipe González y ahora con Zapatero. De siempre se ha acusado al Grupo PRISA de connivencia con las administraciones socialistas. Y ahora ¿qué pasa? pués que coincidiendo con el negocio perdido de la TDT muchos socialistas piensan (pensamos) que ha cambiado el tono de muchas de las cabeceras y que ahora el tono, lejos de amigable, pasa a ser crítico. Bueno, hasta aquí, lo que yo leo por los blogs progresistas es más o menos esto, pero yo voy un paso más ¿y qué? ¿quién se asusta por ello? Yo parto de tres premisas
- El Grupo PRISA es un grupo empresarial de comunicación que tiene sus estrategias empresariales, no es una ONG, ni una organización política.
- El periódico EL PAÍS y otros medios del grupo mantenían un segmento de electorado de centro-izquierda en gran parte votante del PSOE. Si cambia el segmento es el periódico el que se arriesga a perder su segmento si no capta otro segmento, por lo que parece obvio que cualquier estrategia tiene sus riesgos empresariales.
- Existen otros periódicos de izquierdas como PÚBLICO que puede ser el ganador de esta maniobra si realmente se consolida.
En base a este planteamiento mi opinión es que EL PAÍS no se va a arriesgar a perder su segmento de lectores y que cualquier movimiento que realice lo hará con el acelerador controlado porque no veo yo, francamente, a la gente de derecha abandonando ABC o La Razón para leer EL PAÍS. Creo después de todo esto que tiene mucho más que perder EL PAÍS que el Gobierno socialista porque los periódicos aparecen y desaparecen. La receta de "el que se pica ajos come" parece que se plasmó este domingo con la columna de la Defensora del lector con un: No es cierto que se haya producido un viraje. La línea editorial de EL PAÍS no ha dado un giro de 180 grados a raíz de la aprobación de la TDT de pago a mediados de agosto.
Señoras y señores, los lectores somos muy mayorcitos y somos los que tenemos la sarten por el mango para comprar o para picar en tal o en cual web de noticias. Dejémonos de miedo a PRISA porque igual el miedo lo tienen ellos ¿o creen que Prisa ya se no acuerda de la que le montó Aznar con Telefónica y con la extinta "Via Digital" o del enjuiciamiento a Polanco por parte del Gobierno del PP? Tranquilidad en las masas... nunca son buenas las PRISAs.

7 comentarios:
Estoy de acuerdo contigo en que es un ejercicio de mercado libre que está en mano de los consumidores. Se cambia de periódico --yo ya lo hice-- y santas pascuas.
Pero no deja de sorprenderme que un diario como El País se refugie sólo y completamente en su negocio, dejando la línea editorial que llevaba apartada. Así ha ocurrido en el caso de Iberoamérica (algún medio de comunicación y sobre todo Santillana y Alianza fueron la causa) y en el del TDT, donde todo ha valido para cambiar el paso sin el menor rubor en pro de los intereses empresariales.
No sé la intensidad ni la duración de esta campaña pero desde luego, más de uno de los que nos hemos ido no volveremos. Así es que me parece que poco o mucho, PRISA va a ser la que pierda, aunque haga daño al estar herida al gobierno de Zapatero o a los de Iberoamérica.
Salud y República
Lo que aquí sucede es que cada uno defiende sus intereses particulares y pecuniarios, y lo realmente desalentador es que todo lo que se haga o escriba estará suscitado por motivos económicos, nada nuevo por otra parte en este mundo tan globalmente capitalista. Me imagino la "negociación" entre las partes al más puro estilo de las estrategias militares napoleónicas, soy capaz de sacrificar todo esto por hacerte daño…
Y mientras tanto los sufridos comunicantes teniendo que limpiar el polvo de la paja y descifrando mensajes privados, teniendo que conformarse con de lo malo el menos.
Salud.
Parece como si la viga maestra del edificio socialista se hubiese caido con los editoriales y con las separatas dominicales de negocios.
Vamos a ver, que no es para tanto, El País sigue donde estaba, o nos olvidamos acaso. Los ataques a Barrionuevo, a los guerristas, las llamadas de atención al propio González sobre "el autista de la Moncloa". A veces pienso que algunos intervinientes en los blogs y sobre el asunto PRISA no recuerdan esos lances o que entonces eran niños y niñas y estaban a otros asuntos.
PRISA tiene su negocio, PRISA no es socialista ni nunca lo ha sido.
PRISA esta muy dolida con Zapatero, que le esta quitando una posición de privilegio que ni Aznar se atrevió a vulnerar en su primer mandato y que despues intento cargarsela con Telefónica.
Zapatero, ha intentado crear su propia prisa como en el pasado Felipe ayudo a la PRISA real.
El País y la SER ni son L´Humanite para el PCF, ni Unita para el PCI, ni Mundo Obrero para el PCE.
Es una empresa privada que se rige por la obtención de las máximas ganancias.
Ahora bien, aún así, aunque algunos socialistas la acusen de "traición", cosa que da risa viniendo de señores hechos y derechos, lo sigo prefiriendo a cualquier otro diario y siempre en el caso de Iñaki Gabilondo al que considero el periodista de mayor credibilidad ene ste país. Incluso en estos momentos.
Menos rasgarse las vestiduras o es que nos olvidamos que viene dando una caña brutal al PP desde hace 20 años o es que eso se olvida por dos editoriales, que yo, independientemente de cualquier otro interés que tenga el grupo editorial considero cargados de razón.
Creo que el problema no es ese,mientras mas prensa se lea mejor ,sea de la tendencia que sea.
El problema es que un gobierno no puede legislar en base a los intereses de unos pocos.
Cuando se legisló la televisión privada, en ningun articulo se contemplaba la television de pago o codificada y a ultima hora Aznar se la dio a Polanco, exactamente que han hecho ahora con la sexta.
El verdadero problema es que no damos con un gobierno que legisle para los ciudadanos (los que le votan y los que no)con un solo objetivo (el beneficio de los ciudadanos)y canalizar todos sus esfuerzos y trabajo en la calidad de vida de sus ciudadanos.
Creo que no es tanto un problema de rasgarse las vestiduras como de perder la credibilidad. Y ahí es donde El País ha perdido un punto importante en el sector progresista de sus lectores, que me imagino que somos la mayoría.
Como digo en el post de hoy, no voy a dejar de leer El País pero es evidente que esa lectura será a partir de ahora con un espíritu mucho más crítico que hasta ahora porque lo que no pueden pretender es hacer pasar por críticas políticas lo que en el fondo es un calentón porque les han tocado sus intereses corporativos.
Hecha esta salvedad, están en su derecho de criticar lo que crean conveniente. Nadie es intocable, ni siquiera ellos que también están sometidos a la crítica pública.
Totalmente de acuerdo con lo que dices Paco, pero no subestimemos el poder del grupo Prisa.
De todas formas, las aguas volverán a su cauce, de eso estoy seguro.
Sabe este grupo, que por muy mal que les vaya con el PSOE en el poder, con el PP, les irá mucho peor.
Lo que me preocupa de todo este asunto es si lo que cuenta - y critica- El País es o no verdad. Si lo es, hay motivos para alarmarse, porque, y en esto disiento de Piniella, los que "aparecen y desaparecen" son los gobiernos, no los periódicos, y mucho menos uno tan sólido y veterano como EL País. El temor a que el descrédito de Zaparero vaya a más es palpable en el comentario que hoy publica hoy en ese periódico Maruja Torres, que no es precisamente pepera: (...)"La izquierda comete idioteces y además las dice. Su peor estupidez, histórica, es su tendencia a la división o al acorazamiento, o a ambos; su lejanía de la realidad cuando está en el poder, sus promesas incumplidas, su patosidad y su optimismo a destiempo. Víctima de los tiempos, además, prescinde de sus mayores. Es nuestra, y nos duelen sus fallos.
Pero recuerden al que echamos, y recuerden su nombre". Se refiere, claro, a Aznar.
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