05/11/08

Cambio (1982) - Change (2008)














La Historia, la historia con "H" mayúscula, se recuerda con esos hechos que llamamos históricos, en definitiva son los primeros, la primera vez, la vez que se cruza la frontera del deseo. Y hoy he tenido una sensación de alegría con la elección de Obama como presidente de los EE.UU., no porque ello represente un cambio radical en lo que yo entiendo deba ser el destino del Mundo, pero si porque ello implica que se ha conseguido un sueño (I have a dream), el sueño de tantos afro-americanos que vinieron como esclavos a ese continente y hoy, lejos de los tiempos de la segregación, son lideres y ven posible conseguir lo que quieran, ser Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, hacer realidad el sueño de Martin Luther King. Me ha gustado mucho la referencia de Obama al Presidente Lincoln porque me ha recordado también la historia de España, a la Brigada Lincoln de norteamericanos que pelearon por la República y por la dignidad de la España de nuestros abuelos. Me gusta Obama, que quiere que les diga. No es un izquierdoso, a lo sumo un liberal al estilo de los de Cádiz del 1812, pero al menos una persona abierta, tan lejos de la imagen que teníamos de la América de Bush, que huye despavorido por la puerta de atrás de la Casa Blanca tras conseguir los peores niveles de popularidad de cualquier mandatario americano, probablemente le acompañe su amiguito José María... Y he querido hoy montar el binomio Cambio-Change porque para mí también es importante comparar los cambios que vivimos nosotros los españoles cuando otro Presidente, tan decisivo en nuestras vidas, Felipe González, cruzó también otro Rubicón del cambio, el retorno de la izquierda de forma democrática al gobierno de nuestra nación el 28 de Octubre de 1982. Me gusta la comparación, porque no siempre las comparaciones son odiosas. Hoy es un día feliz, como aquel. Luego vendrán las decepciones, porque cuando uno espera mucho es normal no verse colmado por completo, pero eso será luego, ahora estemos contento y confiemos en un Mundo un poco mejor.

Postdata: ¡Ah...! Obama y yo nacimos el mismo año, el 61, como George Clooney y Manu Chao, jajaja... era la época en que Yuri Gagari ya se paseaba por el espacio y Elvis triunfaba con su movimiento de caderas. Pues nada otro tanto más para Obama y ¡viva el sesenta y uno!



2 comentarios:

Carlo Zola dijo...

Ilusión, esperanza, progreso, cambio, multilateralismo, igualdad, expectativas, futuro, esfuerzo, fe, trabajo, paz, oportunidades...
Todo esto nos dejó el histórico día de ayer.
Saludos.

Júcaro dijo...

Muy buena comparación. El entusiasmo colectivo es equiparable y ojalá quienes observamos el evento con cierto grado de escepticismo, quizá de realismo, nos equivoquemos y Obama logre responder a tantas expectativas.

Saludos.