
Isaías, compañero, te fuistes por la sinrazón de los que confunden la libertad con el dolor y la esperanza con la muerte.
Isaías, compañero, nos has dejado y aún no sabemos ni sabremos nunca qué se ha conseguido con tu muerte, qué tipo de fruto se ha podido cosechar y a dónde irá a parar la rabia contraída de tu familia, de tus amigos, de tus compañeros. No nos moverán Isaías, somos más, lo dijo Zapatero, siempre en la libertad y el progreso somos y seremos más.
Isaías, compañero, nos has dejado y aún no sabemos ni sabremos nunca qué se ha conseguido con tu muerte, qué tipo de fruto se ha podido cosechar y a dónde irá a parar la rabia contraída de tu familia, de tus amigos, de tus compañeros. No nos moverán Isaías, somos más, lo dijo Zapatero, siempre en la libertad y el progreso somos y seremos más.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
M.Hernández



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada